Anfibios, el grupo animal más amenazado en el país

Sapito ArlequinEl Sapo Mapurite Nocturno y el arlequín de Mérida figuran entre las 15 especies de pequeños vertebrados que están “a un paso de la extinción” en Venezuela

Al borde de la extinción en estado de vida silvestre se hallan actualmente los anfibios en Venezuela. La infección causada por un hongo parece ser el principal causante de su rápido declive, además de los efectos del cambio climático global.

De acuerdo con el investigador del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (Ivic), Jon Paul Rodríguez, la condición de estos seres primitivos es tan delicada que se ubican de primeros en el indicador de tendencias de la biodiversidad, el cual mide el riesgo a la extinción.

“No solo están peor que otros animales sino que también son los que más han caído en el índice de especies amenazadas”, afirmó Rodríguez, quien además es vicepresidente de la Comisión de Supervivencia de Especies de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (Uicn).

El acusado número uno del aniquilamiento de la clase Amphibia, tanto en Venezuela como en el resto del mundo, es un hongo microscópico letal, Batrachochytrium dendrobatidis, perteneciente a la división del reino Fungi conocida como Chytridiomycota.

Al alojarse en la piel desnuda y húmeda de dichos vertebrados, el patógeno causa una enfermedad contagiosa, denominada quitridiomicosis cutánea, la cual puede provocar la muerte de los especímenes sin afectar sus órganos internos.

Ese fenómeno mortal ocurre porque la epidermis de los anfibios cumple varias funciones: los protege de las amenazas del ambiente exterior, sirve de mediador con la fauna silvestre a su alrededor y la más importante de todas: es el canal por excelencia de respiración, hidratación y regulación de su temperatura corporal.

“El cambio climático también está involucrado en su desaparición”, indicó el investigador del Ivic.

Son 15 las especies de anfibios que en Venezuela están en peligro crítico, cuatro más que en 2008. La lista incluye a los sapitos mapurite nocturno (Aromobates nocturnus), arlequín de la Carbonera (Atelopus carbonerensis), amarillo y rojo de Niquitao (Atelopus chrysocorallus), rayado (Atelopus cruciger) y arlequín de Mucubají (Atelopus mucubajiensis).

Asimismo, están a un paso de la extinción los sapitos arlequín de Mérida (Atelopus oxyrhynchus), arlequín de Piñango (Atelopus pinangoi), arlequín de Soriano (Atelopus sorianoi), arlequín de Guaramacal (Atelopus sp. nov.), arlequín de Tama (Atelopus tamaense) y acollarado de Rancho Grande (Mannophryne neblina).

También en riesgo

Después de los anfibios, el grupo animal más amenazado en Venezuela son los mamíferos, debido “a una combinación entre la destrucción de sus hábitats y el consumo directo”, dijo Rodríguez.

Aromobates nocturnus 240Como la moneda tiene dos caras, el experto del Ivic señaló que no existen registros de nuevas especies de fauna extintas en el país.
“Ese es el lado bueno de la historia, que muy pocas especies se han extinguido en Venezuela.
No estamos tan graves, pero pudiéramos estar mejor”, acotó.

Las únicas especies de las que no se conocen sobrevivientes son el corroncho desnudo del lago de Valencia (Lithogenes valencia) y el sapito arlequín de Maracay (Atelopus vogli), ambas endémicas de Venezuela. El zorzal (Margarops fuscatus) también desapareció a nivel nacional, pero persiste en la región.

Contribución

Con el ánimo de seguir fomentando la colaboración entre conocedores de la materia y usuarios en general, la asociación no gubernamental Provita creó WikiEVA, una base de datos que contiene información actualizada y precisa acerca del estatus de conservación de los 10 grupos taxonómicos de la fauna criolla.

El texto sobre los mamíferos, aves, reptiles, peces, arácnidos, crustáceos, insectos, cnidarios, moluscos y anfibios puede ser consultado y editado sin restricciones a través de la página web http://wikieva.org.ve.

Esta información contribuye con  la Lista Roja de Especies Amenazadas de Uicn, una plataforma que, según Rodríguez, es actualizada por los grupos conservacionistas internacionales dos veces al año.

El Tiempo.com